Síndrome de Tourette

Síndrome de Tourette

El ST o Trastorno de Tourette (TT), es un trastorno neuropsiquiátrico (mental y del sistema nervioso) de la infancia que implica múltiples tics – movimientos bruscos repetitivos (tics motores) y arrebatos verbales (tics fónicos) – los cuales aparecen en gran medida fuera del control de la persona.

ST es un tipo de trastorno por tics que incluyen tics transitorios (tics de menos de un año de duración) y tics crónicos (suelen durar más de un año).

El ST afecta a cada persona de manera diferente. Sin embargo, los tics tienden a ocurrir muchas veces al día (a veces en ráfagas), por lo general tienden a aumentar y disminuir en su intensidad, cambiar en la forma a través del tiempo y pueden desaparecer durante semanas o meses antes de reaparecer.

¿Cómo son los tics?

Los tics son muy variables y puede ser muy confusos. Los síntomas del ST tienden a surgir entre los 5 y los 18 años de edad y suelen desaparecer en la adultez temprana.

A menudo se dividen en cuatro diferentes rubros:

  • Simple motor – Estos tics son movimientos bruscos y rápidos que involucran a un número limitado de músculos y suelen ser repetitivos. Por ejemplo; el parpadeo, muecas, encoger los hombros y sacudir la cabeza.
  • Simple fónico – Estos tics se dan cuando se producen sonidos. Por ejemplo; carraspeo, tos, aullado o inhalación.
  • Complejo motor – Movimientos que duran más. Por ejemplo; oler cosas, saltar, tocar o golpear a otros y conductas autolesivas.
  • Complejo fónico – Los tics afectan a la repetición de sonidos o frases sin sentido. Por ejemplo; las palabras que emiten o frases fuera de contexto, contar las cosas en voz alta, o no tan común, las vocalizaciones socialmente inaceptables, como groserías.

¿Qué otros trastornos están asociados con el ST?

Mientras que muchas personas sólo tienen tics, no es raro que las personas con ST padezcan de otros trastornos (por ejemplo, “ST Plus”). Algunos de los problemas comunes asociados con el ST son los trastornos obsesivos-compulsivos (TOC), trastorno de atención e hiperactividad (TDAH), problemas de aprendizaje, dificultades de control de impulsivo, ansiedad y trastornos del estado de ánimo.

¿Quiénes padecen del ST?

En algún tiempo se considero al ST raro, ya que probablemente los profesionales de la salud no estaban familiarizados con el síndrome. Muchos casos todavía no se diagnostican, pero se estima que 100.000 estadounidenses padecen formas severas del ST y que, alrededor de 1 de cada 100 manifiestan formas leves. El ST ocurre en todas las razas y grupos étnicos. En los hombres se manifiesta de tres a cuatro veces más que en mujeres.

¿Por qué las personas padecen del ST?

La causa del ST se desconoce, pero la investigación sugiere que las anormalidades en ciertas partes del cerebro y, posiblemente, sustancias químicas del cerebro – como los neurotransmisores-, que participan en la comunicación entre las células del cerebro están involucradas. Los estudios genéticos muestran que puede haber un mayor riesgo a los trastornos de tics en las familias de los enfermos del ST. Las últimas evidencias han señalado una posible relación en las alteraciones autoinmunes a causa de una infección previa, como la infección por estreptococo (PANDAS).

¿Cómo se diagnostica?

Los profesionales experimentados de la salud son los indicados para realizar el diagnóstico, tomando en cuenta el perfil de los síntomas de la persona, la historia clínica y los antecedentes familiares. Actualmente no hay pruebas médicas o psicológicas que puedan diagnosticar el ST. Una serie de pruebas tales como un electroencefalograma (EEG), resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC) o análisis de sangre, son útiles para identificar o descartar otras enfermedades que se puedan llegar a confundir con el ST.

¿Cuál es el pronóstico?

El curso natural del ST varía de individuo a individuo, sin embargo, los tics tienden a ocurrir muchas veces al día (a menudo en ráfagas), por lo general aumentan y disminuyen en intensidad, a menudo cambian de forma con el tiempo, y pueden disminuir de semanas o meses antes de reaparecer.

Actualmente no existe una cura para el ST. El objetivo del tratamiento es en la identificación y manejo de los síntomas. Muchos casos del ST son leves y no requieren tratamiento. Los síntomas del ST tienden a mejorar cuando las personas llegan a la adolescencia tardía. Para algunos, los tics puede continuar en la edad adulta. Para muchos, los síntomas del ST van de la mano con síntomas de TOC, depresión, TDAH y alteraciones de sueño, los cuales pueden causar más problema que el ST por sí mismo.

¿Qué tratamientos existen?

Una variedad de tratamientos pueden ayudar a reducir los problemas de los tics. Estos incluyen: tratamiento farmacológico y terapia cognitivo-conductual (TCC). Debido a que hay una serie de medicamentos que se han encontrado para controlar los síntomas del ST. La TCC utiliza el aprendizaje basado en métodos diseñados para aumentar la conciencia de los tics, detener o disminuir los tics y manejar los factores que podrían empeorar los tics. Sin embargo, el tratamiento de trastornos asociados con ST, como el TDAH y el TOC, puede ser una mayor prioridad que el tratamiento centrado en el manejo de los tics.

¿Qué más ayuda a las personas que padecen el ST?

La educación, la confianza y el apoyo son muy útiles para las personas con ST y sus familias. Al igual que la educación y comunicación con el personal del colegio, los facilitadores y empleados, con el objetivo de informar acerca del ST. Cuanta más gente se educa sobre el ST, el estigma social se reduce.

¿En dónde puedo encontrar más información?

Autor: Charles S. Mansueto, Ph.D., Behavior Therapy, Center of Greater Washington

Traducción: Tania Pérez Duarte, MS., Psicóloga Clínica, TocMéxico.