Trastorno de ansiedad por enfermedad (hipocondriasis)

La hipocondriasis o trastorno de ansiedad por enfermedad se describe como un miedo obsesivo e irracional a tener un padecimiento médico grave. La hipocondriasis o ansiedad por enfermedad se basa en la interpretación incorrecta de la persona sobre los síntomas y persisten a pesar de haber descartado, con las pruebas médicas adecuadas, cualquier padecimiento. Estas preocupaciones van más allá de las normales sobre la salud y pueden causar un serio impacto en el funcionamiento académico y profesional, así como en relaciones interpersonales.

Síntomas

Los síntomas varian de persona a persona. Algunos ejemplos de obsesiones comunes son:

• Pensar que un dolor de cabeza es señal de tumor cerebral.

• Creer que al toser puede ser señal de cáncer de pulmón.

• Asumir que un dolor de pecho mínimo es señal de ataque cardíaco.

• Pensar que dolores mínimos en los músculos es señal de VIH. Algunos ejemplos comunes de compulsiones o rituales observados son:

• Múltiples visitas al médico, inclusive el mismo día.

• Múltiples exámenes de laboratorio, por lo general sobre el mismo padecimiento.

• Repetida revisión de síntomas físicos.

• Búsqueda habitual en Internet (Cybercondria).

Se estima del 4-6% de la población padece de hipocondría clínicamente significativa. Además, estudios recientes sugieren que más del 10% de las visitas al médico tienen relación con miedos hipocondriacos. Como podrán ver, la hipocondriasis comparte síntomas similares al TOC. Una diferencia esencial entre estos dos padecimientos es que las personas con TOC por lo general temen contraer la enfermedad, mientras que las personas con hipocondría temen tener la enfermedad. Tal vez la mayor similitud vinculada al TOC e hipocondriasis es el proceso cíclico por el cual los síntomas aumentan.

Tratamiento

Debido a las similitudes las técnicas para tratar el TOC se emplean para el tratamiento de hipocondriasis. De hecho, estudios recientes tanto de la Universidad de Harvard como de la Clínica Mayo han encontrado que la Terapia cognitivo-conductual es el tratamiento de mayor efectividad usando la exposición y prevención de respuesta. Otra técnica CC es la “reestructuración cognitiva”, en donde los pacientes aprenden a retar la validez de sus pensamientos distorsionados sobre preocupaciones de salud. Adicionalmente, una variante de la exposición y prevención de respuesta se ha desarrollado llamada exposición imaginaria, la cual implica pequeñas historias basadas en las preocupaciones de salud. Estas historias se graban y se usan como herramienta de exposición y prevención de respuesta, permitiendo que los pacientes experimenten exposición a situaciones temidas que no pueden experimentar en vivo (por ejemplo, contraer cáncer o VIH). Cuando se combinan con las técnicas cognitivo-conductuales, tales como la reestructuración cognitiva, este tipo de exposición imaginaria puede reducir la frecuencia y magnitud de ellos.

Otra herramienta que se utiliza en la terapia cognitivo-conductual es el Mindfulness o atención plena, en donde su principal objetivo es aceptar las experiencias psicológicas incómodas sin juzgarlas. Desde una perspectiva Mindfulness, la mayor parte de la incomodidad emocional es el resultado de tratar de control o eliminar pensamientos, emociones, sensaciones o necesidades poco placenteras. En otras palabras, nuestra incomodidad no es el problema, sino nuestro intento de controlar y eliminar esa incomodidad.

Usando estas herramientas, los pacientes aprenden a retar sus miedos hipocondriacos, así como las conductas compulsivas y de evitación que usan para enfrentar sus preocupaciones sobre su salud.