¡Acepta las consecuencias!

Me voy a tomar la libertad de citar un libro que recomendamos a nuestros pacientes. Este libro se llama Entrena tu mente de Mark Freeman y dice así:

“Es por mucho, mi herramienta de recuperación favorita, pero no es para principiantes. Es posible que nunca me den un seguro de vivienda después de que diga esto, pero ahí va: usando el mismo poder de la imaginación que usaba para asegurarme que la estufa no estuviera prendida, me imaginaba la estufa cubierta de productos de limpieza y aceites de cocina, los trapos de secar apilados encima, un sartén grasoso en la hornilla y las hornillas prendidas a todo lo que dan. Veía las llamas subiendo alrededor de la estufa, incendiando los trapos y todo eso explotando en una bola de fuego…me imaginaba regresando de trabajar y encontrando una multitud de gente llorando y gritándome mientras la policía me esposaba y me encerraban en prisión. Había sucedido, lo hice. Estaría solo y me odiarían por el resto de mis días. Esto me trae aún más pensamientos y emociones desagradables…y decido experimentarlas. Luego, mis valores me ayudan a sobreponerme, analizando cómo quiero pasar las últimas horas que me quedan antes de ir a prisión y hago algo, saludable, claro esta, que me haga sentirme bien, por ejemplo, salir a hacer ejercicio, pasear a mi perro, dibujar con mi hijo, bañarme, hacer de comer, etc… Pensando que no puedo cambiar el pasado pero me aseguraré que mis siguientes pasos estén alineados a mis valores”.

Así se ve una exposición imaginaria, con su prevención de respuesta correspondiente, ya que no se involucra en compulsiones para regresar a la cocina y revisar, e inclusive compulsiones mentales de analizar y tranquilizarse, aplicó la misma energía para algo positivo y constructivo, dando un paso más para vencer al TOC.