El círculo vicioso de la evitación

La evitación y el escape son los factores principales que perpetúan el círculo del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), estos alimentan al TOC a través de un proceso conocido como reforzamiento negativo. El reforzamiento negativo por lo general se confunde con el castigo, pero en realidad es lo opuesto, porque es una recompensa. Se le llama reforzamiento negativo porque la conducta (el evitar o escapar del miedo) es recompensado por evitar la consecuencia negativa (la incomodidad de la obsesión). Aprendemos más rápido cuando nos recompensan.

Cuando la persona se enfrenta a un detonante que genera ansiedad; como, por ejemplo, un baño sucio, su ansiedad ante los gérmenes empieza a incrementar. Cuando esta ansiedad se vuelve intolerable, la persona empieza a compulsionar. Los rituales son una forma de evitación y escape, porque brinda alivio inmediato y permite huir en vez de lidiar con la incomodidad que generan las obsesiones. Este alivio es inmensamente gratificante, esta evitación puede sonar adecuada, excepto por el hecho de que la persona nunca esperará el tiempo necesario para darse cuenta que en realidad la situación no es tan peligrosa ni tan insoportable como uno piensa. La persona empieza a pensar que las compulsiones son la única vía para deshacerse de las obsesiones, porque no intentan ninguna otra forma para enfrentar las obsesiones. Esta creencia se refuerza y fortalece cada vez que uno escapa de la situación de manera exitosa. Como resultado, uno se ve envuelto en rituales de manera frecuente e inmediata. Sin embargo, el alivio vive a corto plazo, porque cuando la obsesión regresa, la persona no conoce otra forma de enfrentar. Juan se lava las manos en el instante que se siente incómodo. Después, se siente mejor y piensa que lavarse las manos es la única forma en la que desaparece su miedo ante los gérmenes. No se toma el tiempo de aprender que si simplemente espera, su miedo irá desapareciendo. Al momento que la obsesión vuelve a atacar, irá de manera automática al baño.

Uno se podrá estar preguntando; “yo no disfruto realizar mis compulsiones”. A pesar de que muchos rituales no son placenteros, son gratificantes porque brindan alivio inmediato. ¿Qué pasa con las consecuencias a largo plazo de las compulsiones? En el momento en que la persona esta metida en la compulsión, es difícil que piense en las consecuencias a largo plazo, el alivio inmediato nubla la conciencia de entender el precio que uno pagará a largo plazo.

El objetivo de la exposición y prevención de respuesta es enseñar que existen nuevas formas de enfrentar las obsesiones, de tolerar la ansiedad y de extinguir las compulsiones.