Genética y árbol genealógico

Si se te hacía curioso la forma en la que limpiaba tu abuelita y sus reglas rígidas para poder estar en su casa, o las listas extensas que hacía tu tío o las conductas tan tardadas realizadas por tu primo para salir de casa; es muy probable que exista el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) o alguna forma de ansiedad en tu familia.

Actualmente, hay mucha evidencia que sugiere que los genes y la herencia juegan una pieza fundamental en el TOC. Otras investigaciones muestran que si un gemelo presenta TOC el otro es doblemente probable que también lo tenga (si los gemelos son idénticos en vez de fraternales).

El TOC en la infancia tiene mayor correlación con la genética en relación a quien inicia en la edad adulta. Para los padres que padecen de TOC, tienen entre el 21-25% de probabilidad de que sus hijos también lo padezcan. Los niños son más propensos en desarrollar TOC si sus padres iniciaron en la infancia, o si tienen otros familiares con TOC, otros trastornos de ansiedad o síndrome de Tourette.

Entre los niños diagnosticados con TOC, alrededor del 25% tienen familiares inmediatos con TOC. La genética claramente no es la historia completa, ya que hay casos en donde hay una predisposición genética y nunca se presentan síntomas o viceversa.

La buena noticia es que tener TOC no condena a tu hijo a padecerlo. Lo que sí sabemos es que hay una predisposición y hay tratamiento, si los padres están entrenados pueden compartir este conocimiento con sus hijos si fuera necesario.