Arriba

Miedo a la suciedad o contaminación

Miedo a la suciedad
o contaminación

¿Qué es?

Es el miedo a “contaminarse” a través de acciones propias, a ser “contaminados” por otros, a “contaminar” a los demás, o diferentes combinaciones de cualquiera de estos. Miedo a entrar en contacto con cosas tanto reales como imaginarias que se consideran perjudiciales.

¿Cuáles son algunos síntomas típicos del miedo a la contaminación?

Temor a contraer una enfermedad, ya sea leve o mortal, contagiarse de una enfermedad a través del contacto con el virus, bacterias, animales o personas que parezcan estar enfermos o simplemente sucios.

Temor a enfermarse a través del contacto con sangre, orina, excremento, semen, sudor, saliva, etc.

Temor a ser envenenados por productos químicos domésticos peligrosos o comunes, o envenenar a otros accidentalmente.

Temor al contagio imaginario a través del contacto con nombres de enfermedades, personas con discapacidad, imágenes o nombres de personas que saben que han tenido enfermedades leves o mortales.

Temor a atraer mala suerte a través del contacto con números “malos” u objetos relacionados con acontecimientos negativos (por ejemplo; usar la misma ropa que se usó para un funeral).

Estos temores obsesivos suelen manifestarse a través de compulsiones que pueden ser:

Lavarse las manos, bañarse o desinfectar el cuerpo y/o pertenencias repetitivamente.

Tirar o evitar las cosas que se cree contaminadas y no se pueden limpiar.

Repetidos cuestionamientos e investigaciones hacia personas, objetos o lugares para averiguar si se encuentran contaminados.

Evitar a ciertas personas, objetos o lugares percibidos como contaminados.

Mantener excesivamente limpias las áreas dentro de la casa o lugares de trabajo que otros pueden tocar.

Rituales mágicos (plegarias, rituales para deshacer la contaminación, etc.) para neutralizar la contaminación imaginaria.

Mantener limpias las áreas dentro de la casa o lugar de trabajo que otros no pueden acceder ni tocar.

Repetidamente pedir a los demás que les aseguren si algunas cosas, lugares o personas son seguros para ellos o no.

¿Estos temores pueden tratarse?

La respuesta es definitivamente sí. Estos temores responden muy bien a un tipo de tratamiento cognitivo-conductual llamado Exposición y Prevención de Respuesta (E/PR), mostrando su eficacia para aliviar considerablemente los síntomas del TOC. En la E/PR, los pacientes comienzan con las tareas que son más fáciles para ellos y trabajan poco a poco para llegar hasta lo más difícil. Por eso se habla de “pequeños pasos”, si la persona padece de un miedo potencialmente difícil de confrontar se va trabajando gradualmente. En algunos casos se les pide a los pacientes no lavarse ni desinfectarse a ellos mismos o a sus pertenencias por ciertos periodos de tiempo. A los familiares y amigos se les enseña a no participar en los rituales y a no dar respuestas a sus preguntas repetitivas, ya que esto refuerza los rituales.

Las típicas estrategias incluyen:

Tocar, ya sea directa o indirectamente, varios objetos y sustancias tanto en casa como en lugares públicos y posteriormente resistirse a lavarse, limpiarse y desinfectarse a ellos mismos, a sus pertenencias o a los demás.

Visitar lugares en los cuales exista una “contaminación” potencial. Acercarse y posiblemente tocar a las personas que consideran contaminadas.

Hacer uso de objetos temidos (por ejemplo, la ropa o atuendo usado en un funeral).

Enseñar a los pacientes a cuestionar sus creencias sobre qué tan peligrosos son realmente eso objetos, lugares, situaciones y personas.

Permitir que sus áreas limpias se vuelvan gradualmente más “contaminadas”.

Entrar en contacto con las palabras, nombres y/o números temidos.

¿Cómo puedo ayudar a un amigo o familiar con estos temores?

Animándolo a buscar tratamiento lo más pronto posible.

Obtener información sobre el tratamiento en fuentes expertas; esto puede incluir: descargar información en un sitio Web de renombre (como éste o a través de la Fundación Internacional de TOC o del centro TOC México) o ayudarle a encontrar uno de los libros más recomendados sobre el tema.

Después de dar estos pasos, respeta el ritmo del paciente antes de animarse a pedir ayuda. No seas parte de sus rituales. No les ayudes a limpiar sus espacios o desinfectar sus pertenencias. No le des garantías de que se encuentra a salvo cuando te lo pida.

¿No sería más fácil simplemente evitar las cosas que causan temor?

La respuesta es absolutamente “no”. El TOC tiene muchas maneras de abarcar la vida del paciente y la evitación solo conduce a más evitación. Las personas con TOC no son capaces de permanecer el tiempo suficiente dentro de las situaciones que temen por el miedo y ansiedad intensificados que sienten. Por eso, nunca llegan a aprender lo que realmente pasa en esa situación y como resultado no desarrollan tolerancia. La mejor manera de superar los miedos es haciendo y enfrentando las cosas que temes y después entendiendo lo que realmente sucede.

¿Cómo puedo entablar una conversación con un amigo o familiar que está dispuesto a hablar sobre sus temores a la contaminación?

Esto es algo que se debe de hablar con mucho cuidado y sensibilidad. Si vas a sacar el tema, primero debes de estar informado sobre el trastorno obsesivo compulsivo. Las personas con TOC ya experimentan sentimientos de vergüenza sobre sus síntomas y muchas veces temen ser considerados locos o dementes por los demás. Trata de escuchar sin juzgar y trata de entender lo difícil que puede ser para ellos. Motívalo a buscar ayuda profesional especializada en el tratamiento del TOC. Si no quiere, también respeta su decisión.

¿Los medicamentos ayudan a reducir los temores a la contaminación?

Los medicamentos pueden ser de gran ayuda como parte de un plan de tratamiento. La investigación ha demostrado que los medicamentos junto con la terapia puede producir mejores resultados que uno solo. Los medicamentos pueden reducir la incidencia y la credibilidad de los pensamientos obsesivos. La terapia puede reducir la ansiedad y acabar con las compulsiones. Las personas que padecen un TOC leve tienen más probabilidad de tener éxito sin medicamentos, mientras que puede resultar mucho más necesario para aquellos que lo padecen de moderado a severo.