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¿Qué es la tricotilomanía?

¿Qué es la tricotilomanía?

La tricotilomanía es también conocida como “arrancamiento compulsivo del cabello”. Una persona puede ser diagnosticada con tricotilomanía si:

La conducta se manifiesta repetidamente dando como resultado una notable pérdida de cabello.

Existe una sensación creciente de tensión inmediatamente antes de arrancarse el pelo o cuando la persona trata de resistirse a realizar la conducta.

Al realizar la conducta se experimenta una sensación placentera o de alivio.

La tricotilomanía no es causada por otra enfermedad mental o médica.

Provoca malestar significativo y deterioro en el funcionamiento cotidiano a largo plazo.

¿Qué causa la tricotilomanía?

Pueden existir diferentes causas para este padecimiento, sin embargo, se cree que la genética u otros factores biológicos desempeñan un papel significativo.

¿A qué edad se da este padecimiento?

La mayoría de las personas que padecen de tricotilomanía empiezan a arrancarse el pelo durante la infancia o en la adolescencia, pero puede comenzar a cualquier edad incluyendo niños pequeños o de preescolar.

¿Cuáles son las partes del cuerpo más comunes para arrancarse el pelo?

Se puede dar en cualquier parte del cuerpo, sin embargo las áreas más comunes son:

Cuero cabelludo

Cejas

Pestañas

Barba

Área del pubis

¿En qué ocasiones la gente tiende a arrancarse el pelo?

Arrancarse el pelo puede ocurrir en cualquier momento, ya sea sentado en un aula o en un escritorio en el trabajo. Sin embargo, los momentos más comunes suelen ser:

Al ver la televisión

Al acostarse en la cama

Sentados en la computadora

En el semáforo

Leyendo un libro

¿Qué personas tienen más probabilidad de arrancarse el pelo?

En los niños, tanto niñas y niños se ven igualmente afectados.

En los adultos, la tricotilomanía parece ser más común en las mujeres que en los hombres.

¿Cómo puede uno estar seguro de que la caída de pelo no es causada por otro padecimiento?

Un dermatólogo puede ayudar a descartar esta posibilidad asegurándose de que no existen otras enfermedades de piel, por ejemplo en el cuero cabelludo, que podrían estar causando la caída de pelo.

¿Qué situaciones o cosas hacen que la tricotilomanía empeore?

El estrés puede causar tirones de pelo. Preocupaciones sobre un examen pendiente, problemas financieros, relaciones, problemas en el trabajo, etc. también pueden empeorar la extirpación.

También es importante tener en cuenta que estos ejemplos representan lo que se denomina “negativo” del estrés, también puede haber factores “positivos” de estrés. Por ejemplo, casarse, comprar una casa o automóvil, o planear vacaciones.

Estas situaciones pueden provocar ansiedad y como consecuencia estrés, por lo tanto incrementan la probabilidad de extirpación.

¿Cuál es el tratamiento para la tricotilomanía?

Una combinación de educación, medicación y terapia de conducta tienden a ser las formas más eficaces de tratamiento. Cada persona tendrá que ser evaluada para determinar el mejor tratamiento dependiendo de sus circunstancias. La terapia de comportamiento incluye “la técnica de inversión del hábito”, que está diseñada para aumentar la conciencia de la persona hacia los eventos detonantes y crear lo que se llama “respuestas competitivas” para interrumpir la reacción del activador.

¿Qué otros efectos causa la tricotilomanía?

Dependiendo del grado de extirpación, este padecimiento puede causar la pérdida severa de pelo, por lo que el sujeto se verá con la necesidad de cubrir zonas calvas con sombreros, y/o pelucas. Las personas experimentan vergüenza, ya que no tienen control suficiente para detenerse. El acto de arrancarse el pelo también puede ocasionar conflictos en el área laboral, académica y/o social, así como sentimientos de depresión y/o aislamiento.

¿La “manía” dentro de la palabra “tricotilomanía” quiere decir que quienes lo hacen son maníacos, como en el trastorno bipolar?

No. El trastorno bipolar pertenece a la categoría de los trastornos del estado de ánimo y no tiene nada que ver con la tricotilomanía. La tricotilomanía pertenece a la categoría de trastornos de control de impulsos.