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Superando el estigma cuando hablamos de salud mental y otros trastornos

Tania Pérez Duarte, M.S

Hace algunos años trabajé con un cliente para desarrollar y acompañar a su cerebro a practicar y aprender algo diferente, con el objetivo de dominar al TOC y no viceversa. Tomó esfuerzo y tiempo de ambas partes para poder encontrar el camino a la recuperación ya que la vergüenza, culpa y pena en relación a la salud mental le metían no solo el pie, sino, piernas, boca, y todo su ser, e inclusive venían en combo, familia y personas cercanas que lo rodeaban contribuían a sentirse más inadecuado.

Hace poco en un entrenamiento, platicábamos sobre la forma en la que se aborda el Trastorno Obsesivo Compulsivo, si bien sabemos mucho más al respecto, todavía hay un gran hueco hambriento por ser alimentado. Mi cliente me decía, “hoy en día estudio medicina, estoy por terminar y mi jefe de laboratorio ha dado una conferencia, en donde habla de adoptar las cualidades del trastorno obsesivo compulsivo: verificando una y otra vez.” Es de suponer que cuando hablamos de laboratorio o muestras, la verificación toma un papel relevente. Seguramente la atención al detalle son atributos importantes para ser médico. Es bueno enseñar eso, sin embargo si tomamos a la ligera este ejemplo es similar a decir “adopta tus alucinaciones para tus siguientes interacciones con pacientes”, “aprovecha tu estado maniaco para estudiar una semana sin dormir”, “abraza tu estado depresivo aislándote y rumiando los errores que cometiste en examenes anteriores”. ¡Es ridículo!

No tengo ninguna duda de que este doctor se sorprendería y horrorizaría al saber que está perpetuando el estigma en relación a la salud mental, pero sobre todo a compender lo que en realidad es el trastorno obsesivo compulsivo. Y peor aún, el sugerir “adopte sus cualidades de TOC” podría entenderse simplemente como una “buena recomendación” porque el doctor cree que las condiciones psiquiátricas no son condiciones médicas reales. En toda mi carrera me he topado con muchas personas que creen que el TOC no es real, “Sí pero, ¿no todo el mundo tiene un pequeño TOC?”. ¡No! No es así.

Creo que estamos listos para dejar de usar al TOC y otros desafíos clínicos de salud mental como metáforas de cosas que realmente queremos ver en el mundo. Creo que podemos hacerlo. Especialmente creo que los más educados entre nosotros deberían ir primero. Pero vayamos más allá del individuo y vayamos a lo sistémico. Si sabes de temas de salud mental, simplemente habla de ellas como si fueran reales. Si no sabes mucho sobre ello, búsquenlos (puede aprender mucho sobre el TOC aquí).

Si tienes un tema de salud mental como TOC, trátete a ti mismo como si tuvieras una afección real, con síntomas reales y un tratamiento real, y no solo un defecto de carácter vergonzoso que lo convierte en la metáfora débil de otra persona. Puedes responder, educar o descartar estos “chistes” del TOC; esa es una elección personal. La autocompasión y el respeto por uno mismo se pueden ver como solo herramientas de tratamiento y por supuesto que se requerien contemplar otras variables de tratamiento para el proceso de recuperación, cuando hablamos de TOC, pero por supuesto que contribuyen a ser la cura para el estigma y así poder acercarnos a un tratamiento quitando la vergüenza y miedo que normalmente obstaculizan buscar ayuda.

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Cesar Polo