TOC, el tsunami que arrasa con todo

Por: Pamela Claisse Quiroz, M.S.

Como se ha mencionado en publicaciones anteriores, a menudo solemos trivializar y demeritar las consecuencias del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en las personas que lo padecen. 

Al observar, comprender y estudiar la complejidad del TOC se va develando la cantidad de efectos colaterales que las obsesiones van teniendo dentro de las diversas áreas de las personas que lo padece. 

Si bien pareciera lógico el afirmar que el TOC tan solo consta de pensamientos intrusivos acompañados de rituales, esta descripción dista mucho del gran abanico de consecuencias, padecimientos y características que lo acompañan. 

Al inicio el TOC puede presentarse como un solo pensamiento que ocasiona temor, ansiedad, angustia, incomodidad, entre otros. Sin embargo, conforme transcurre el tiempo el TOC comienza a evolucionar de maneras más complejas, con diferentes temáticas, contenidos y sensaciones; los cuales a su vez comienzan a deteriorar el bienestar y funcionalidad de manera más profunda. Resulta común que lleguen pacientes a consulta que debido al TOC hayan dejado la escuela, renunciado al trabajo o cortado con todos sus lazos familiares o círculos sociales.

Cuando el TOC no es diagnosticado o  tratado adecuadamente comienza a permear la vida del individuo, echando raíces e invadiendo poco a poco pero de manera profunda las diferentes dimensiones en las que el ser humano se desenvuelve. Puede iniciar con evitar ciertas calles o lugares y terminar con un paciente encerrado en casa 24/7 por temor a que las obsesiones se hagan realidad,en ocasiones inicia con un estudio de sangre hasta evolucionar en no ser capaz de saludar a nadie ni tocar nada, en otros casos inicia con el rechazo a ciertas características de una persona y culmina con no poder ver a nadie a la cara por  el pánico de transformarse en dicha persona. 

El TOC en la mayor parte de ocasiones comienza como una trastorno sigiloso que poco a poco va ganando terreno y haciéndose evidente; afecta la parte social, académica, laboral, familiar, llegando hasta aislar a quien lo padece; despojandolo de su seguridad, bienestar, metas de vida y sentido de vida. De ahí surge la importancia de un pronto y adecuado tratamiento. Pues en muchos casos pareciera que el TOC toma control de la vida, del  bienestar y capacidad de disfrute y por lo tanto la posibilidad de realizarse de acuerdo con sus metas y ser feliz. 

El tratamiento en Exposición y Prevención de respuesta- EPR -acompañado de la Terapia de Aceptación y Compromiso-ACT- y Mindfullness tienen como objetivo el ayudar a que quien padece TOC logre retomar el control y riendas de su vida, que sus acciones y decisiones lo encaminan a sus metas para poder lograr su proyecto de vida y recuperar el bienestar y plenitud. Es la posibilidad de  sin importar lo que suceda ser libre de decidir y actuar. 

El camino dentro de terapia puede ser un gran reto, en donde existe temor, incertidumbre, angustia y el reto constante y contundente al TOC, sin embargo quien se compromete con dicho camino logra retomar la libertad, fuerza y posibilidad de aproximarse a su proyecto de vida.