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Perfeccionismo

Perfeccionismo

¿Qué es el perfeccionismo en el TOC?

Son pensamientos obsesivos y/o sentimientos de que algo no está bien o que no está completo. Por ejemplo, una obsesión del tipo “perfeccionista” sería una persona que siente que sus manos no están suficientemente limpias después de que se las ha lavado. Así, una compulsión del tipo “perfeccionista” sería una persona lavándose las manos hasta que el sentimiento de “insatisfacción” desaparezca, hasta que sienta que ha “cumplido su misión” y la tarea se haya completado.

En promedio quienes presentan este tipo de síntomas sufren de más problemas en su vida diaria que quienes padecen síntomas tradicionales obsesivo-compulsivos.

Las personas con este tipo de síntomas son más propensas a tener otros trastornos relacionados como tics o pellizcarse la piel, por lo que puede ser un tratamiento más complejo.

¿Por qué es distinto este tipo de TOC?

Los síntomas de “perfeccionismo” implican un sentimiento de “insatisfacción” a diferencia de la necesidad de “evitar daños” como se observa en el TOC tradicional. Son más propensos a experimentar malestar o tensión en lugar de ansiedad.

¿Cuál es la relación entre estos síntomas y los otros tipos de TOC?

Ambos tipos implican un sensación intensa de duda que lleva a la compulsión.

Las personas con cualquier tipo de TOC saben que sus pensamientos no tienen fundamento, pero no pueden quitarse la sensación de que “tal vez estén equivocados”.

En ambos tipos, al realizar la compulsión se reduce la ansiedad, lo que hace que incremente la probabilidad de buscar alivio a través de ésta.

¿Cuál es la diferencia entre los síntomas de “perfeccionismo”, los trastornos del comportamiento y los trastornos por tics?

En los niños puede ser difícil distinguir la diferencia. Por ejemplo, si un niño con este trastorno hace un berrinche porque un compañero estaba sentado en “su” lugar, es porque él o ella tiene una sensación de que “no es correcto”. Este razonamiento no suele ser reconocido por los demás. A su vez la comunicación limitada en los niños puede aumentar la confusión.

Las obsesiones del tipo “perfeccionismo” son menos evidentes que los tics. En otras palabras, una persona con obsesiones de “perfeccionismo” puede decir que “algo no está bien” y llevar a cabo diferentes rituales para desechar esa sensación, mientras que una persona con tics tiene menos control voluntario para desechar esas acciones.

¿Qué activa los síntomas de “perfeccionismo”?

La lista de posibles factores desencadenantes podría ser interminable. Sin embargo, las siguientes son algunas categorías generales de los desencadenantes comunes:

Vista. Por ejemplo; una persona siente que su cepillo para el cabello no está en el lugar correcto: el tocador. Lo toma y coloca sobre el tocador una y otra vez hasta que la sensación de “insatisfacción” desaparece.

Sonido. Por ejemplo, una persona que practica piano tiene la sensación de que una nota se encuentra “dañada” o que “no suena adecuadamente” y necesita tocarla una y otra vez hasta que la escuche bien. A pesar de que la nota no ha cambiado de una manera real.

Tacto. Por ejemplo, después de tocar una mesa, la persona siente una necesidad repentina de tocarla otra vez (y otra vez), hasta que la sensación de tensión y ansiedad desaparezca.

Expresiones. La persona necesita expresar exactamente lo que piensa por escrito o con palabras (incluso dentro de su cabeza) hasta que cumpla sus estándares y obtener una sensación de completa “satisfacción”.

¿Qué tanto interfieren estos síntomas con la vida de la persona?

Varían de persona a persona. Las siguientes son algunas formas comunes en las que los síntomas de “perfeccionismo” pueden causar problemas:

La vida diaria: aquellos con detonantes específicos pueden tener solo una interferencia mínima en su vida diaria. Sin embargo, las personas con detonantes más severos y generales pueden quedar “atrapados” a cada paso de su día; desde apagar la alarma en la mañana (“…no la apagué correctamente, necesito hacerlo otra vez y otra vez y otra vez”.) para levantarse de la cama (“…eso no estuvo bien, se sintió incorrecto, lo voy a tener que volver a hacer”), salir por la puerta, recoger objetos, etc.

En lo académico o vida laboral: una vez más, para quienes tienen una severa sensación de “insatisfacción”, el TOC repercute en muchas actividades; por ejemplo, escribir mensajes (es necesario volver a redactar o volver a escribir), la organización de tareas (es decir, incapacidad para comenzar ya que los objetos requeridos para la tarea no están en el lugar correcto). La productividad también puede verse afectada, como es el caso de la atención (por ejemplo; si la persona está más enfocada en el sonido, la calidad de la voz del locutor, el ritmo de las palabras que se dicen, se pierde el contenido de la presentación).

Vida social: las compulsiones necesarias para obtener un sentido de “satisfacción” pueden tomar mucho tiempo, dejando poco para la interacción social en los casos más graves. Además, la rareza de las compulsiones de cada quién (por ejemplo; recoger un objeto y ponerlo de nuevo en el piso una y otra vez) puede dificultar más las relaciones interpersonales. La atención dividida puede ser de gran impacto en el rendimiento.

¿Qué se asocia con los síntomas de “perfeccionismo”?

Más del 50% de aquellos con TOC experimentan obsesiones o compulsiones de “insatisfacción”.

Los síntomas son:

Perfeccionismo, por ejemplo temor a cometer errores, rituales de conteo

Conductas repetitivas

Necesidad de control/previsibilidad, comportamientos de comprobación

Organizar/simetría

Mayor dificultad para la toma de decisiones, rigidez en general

Garantías de búsqueda, por ejemplo: comparar notas con los demás, determinar si su sensación de que “algo no está bien” es válida.

Tratamiento para los síntomas de “perfeccionismo”:

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), es un tratamiento de primera línea para TOC. Los medicamentos antidepresivos pueden ayudar, ya sea junto con la TCC o antes de comenzar la terapia (ayuda a reducir los niveles de ansiedad). Sin embargo, los síntomas de “insatisfacción” pueden hacer que el tratamiento se vuelva más complejo, por dos razones:

En primer lugar, a menudo es más difícil hacer frente a las obsesiones de “insatisfacción” porque son menos concretas que las de “evitación de daño”.

En segundo lugar la prevención de respuesta puede ser más difícil para aquellos con síntomas generalizados o severos de “insatisfacción”. Los síntomas del TOC tienen detonantes mucho más específicos, mientras que los síntomas de “perfeccionismo” pueden detonarse por casi todos los aspectos de la vida diaria.